Mi autoelevador hace ruidos extraños: Guía de diagnóstico

Cuando tu autoelevador comienza a emitir ruidos inusuales, es la manera que tiene el equipo de advertirte que algo necesita atención. Ignorar estos sonidos puede derivar en fallas mayores, paradas no programadas y costos de reparación elevados. En esta guía te explicamos cómo identificar qué significa cada ruido y qué componente revisar inmediatamente.

Por qué los ruidos en un autoelevador nunca deben ignorarse

Un autoelevador en condiciones óptimas opera con un nivel de ruido consistente y predecible. Cualquier sonido nuevo o diferente indica que un componente está trabajando bajo estrés, desgastándose prematuramente o comenzando a fallar. La detección temprana puede ser la diferencia entre un ajuste menor y una reparación costosa que paralice tus operaciones.

Los ruidos extraños en autoelevadores generalmente caen en cinco categorías principales: chirridos, golpeteos, zumbidos, silbidos y chasquidos. Cada uno señala problemas específicos en diferentes sistemas del equipo.

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Chirridos agudos: El sistema de transmisión pide atención

Qué indica este ruido

Un chirrido agudo, especialmente notorio al arrancar, frenar o cambiar de dirección, generalmente señala problemas en el sistema de transmisión o en correas y poleas.

Qué revisar inmediatamente

Correas de transmisión: Revisá visualmente si las correas presentan grietas, desgaste irregular o pérdida de tensión. Una correa floja produce un chirrido característico que aumenta bajo carga. Si la correa está vidriada (superficie brillante y lisa), perdió su capacidad de agarre y debe reemplazarse.

Rodamientos de transmisión: Cuando los rodamientos comienzan a fallar, emiten un chirrido metálico que puede evolucionar a un gruñido. Este ruido aumenta con la velocidad y la carga. Los rodamientos deteriorados generan calor excesivo, detectable al tacto en la carcasa de la transmisión.

Nivel y calidad del aceite de transmisión: Un aceite degradado o con bajo nivel puede causar fricción excesiva entre componentes, generando chirridos. Verificá el nivel según el manual del fabricante y observá si el aceite presenta un color oscuro o partículas metálicas, señales de desgaste interno.

Acción recomendada: Los chirridos en transmisión raramente se resuelven solos. Programá una revisión técnica en las próximas 48 horas. Reducí la carga de trabajo del autoelevador mientras tanto para evitar daños mayores.

Golpeteos rítmicos: Problemas en el sistema hidráulico

Qué indica este ruido

Un golpeteo rítmico, especialmente al levantar o bajar cargas, sugiere aire en el sistema hidráulico, problemas en las válvulas o desgaste en los cilindros hidráulicos.

Qué revisar inmediatamente

Nivel de aceite hidráulico: Un nivel bajo permite que ingrese aire al sistema, causando cavitación (formación de burbujas). Este fenómeno genera golpes metálicos característicos. Revisá el nivel con el mástil completamente descendido y agregá aceite de la especificación correcta si es necesario.

Filtros hidráulicos obstruidos: Un filtro saturado restringe el flujo de aceite, obligando a la bomba a trabajar con mayor esfuerzo. Esto produce vibraciones y golpeteos audibles. Los filtros deben cambiarse según las horas de operación recomendadas por el fabricante, típicamente cada 500-1000 horas.

Conexiones y mangueras: Mangueras sueltas o deterioradas permiten fugas de presión que generan golpes al moverse el aceite a través de ellas. Inspeccioná todas las conexiones en busca de aceite rezumando o manchas húmedas.

Válvulas hidráulicas: Las válvulas con desgaste interno o contaminadas producen un golpeteo al abrir y cerrar. Si el ruido es más pronunciado en una dirección específica del movimiento (solo al subir o solo al bajar), es probable que una válvula direccional esté fallando.

Acción recomendada: Los problemas hidráulicos pueden agravarse rápidamente. Si detectás golpeteos acompañados de movimientos erráticos del mástil o pérdida de fuerza, detené el equipo inmediatamente. El aire o la contaminación en el sistema hidráulico pueden dañar la bomba hidráulica, uno de los componentes más costosos del autoelevador.

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Zumbidos persistentes: La bomba hidráulica bajo estrés

Qué indica este ruido

Un zumbido constante que aumenta de intensidad cuando el autoelevador está bajo carga indica que la bomba hidráulica está trabajando más de lo normal, generalmente debido a resistencias en el circuito.

Qué revisar inmediatamente

Bomba hidráulica: Si el zumbido se acompaña de vibración perceptible, los rodamientos internos de la bomba pueden estar desgastados. Una bomba defectuosa también puede generar sobrecalentamiento del aceite hidráulico.

Viscosidad del aceite: Un aceite demasiado espeso (por frío o por usar la especificación incorrecta) obliga a la bomba a trabajar más, produciendo ese zumbido característico. Verificá que estés usando el aceite recomendado para las temperaturas de tu zona de operación.

Presión del sistema: Una presión configurada incorrectamente (muy alta) hace que la bomba trabaje constantemente al límite. Esta condición no solo produce ruido sino que acorta drásticamente la vida útil de todos los componentes hidráulicos.

Succión de la bomba: Si el filtro de succión está obstruido o la tubería de succión tiene fugas de aire, la bomba «cava» tratando de aspirar aceite, produciendo un zumbido grave acompañado de burbujas visibles en el tanque hidráulico.

Acción recomendada: Un zumbido en la bomba hidráulica es una señal de advertencia temprana. Realizá un cambio de filtros y aceite hidráulico si no se ha hecho recientemente. Si el ruido persiste, la bomba requiere diagnóstico profesional. Las bombas hidráulicas raramente fallan de forma súbita; dan señales previas durante semanas o meses.

Silbidos o siseos: Fugas de presión

Qué indica este ruido

Los silbidos generalmente indican fugas de aire o gas comprimido, mientras que los siseos sugieren fugas de aceite hidráulico a presión.

Qué revisar inmediatamente

Cilindros hidráulicos: Los sellos (retenes) desgastados permiten que el aceite se escape bajo presión, produciendo un siseo característico. Inspeccioná visualmente los vástagos de los cilindros en busca de aceite rezumando o chorros pequeños cuando el sistema está bajo presión.

Conexiones neumáticas: Si tu autoelevador tiene sistema neumático (frenos de aire, por ejemplo), un silbido indica fuga en mangueras, acoples o válvulas. Usá agua jabonosa en las conexiones sospechosas; las burbujas revelarán la fuga exacta.

Válvula de alivio de presión: Una válvula que no asienta correctamente puede producir un siseo al escapar aceite continuamente al tanque. Esto además genera sobrecalentamiento del aceite y pérdida de eficiencia.

Sellos del mástil: Los sellos entre las secciones del mástil pueden deteriorarse por uso y suciedad. Si escuchás un siseo al levantar carga, revisá si hay aceite goteando desde la parte superior del mástil.

Acción recomendada: Las fugas de presión, además de generar ruido, representan pérdida de eficiencia y contaminación ambiental. Deben repararse con prioridad media. Mientras tanto, limpiá frecuentemente el área afectada para detectar si la fuga empeora.

Chasquidos al arrancar o frenar: Sistema de transmisión y frenos

Qué indica este ruido

Los chasquidos al cambiar de dirección o al frenar señalan problemas mecánicos en transmisión, diferencial o sistema de frenos.

Qué revisar inmediatamente

Holguras en el diferencial: Un diferencial con desgaste en sus engranajes produce chasquidos al cambiar el sentido de la carga. Este problema se agrava con el tiempo y puede derivar en la rotura completa del diferencial.

Frenos desajustados: Cuando las zapatas o discos de freno tienen desgaste irregular, producen chasquidos al aplicarse. Verificá el espesor de las pastillas o zapatas y el estado de los discos o tambores.

Juego en articulaciones: Las juntas universales (cardanes) con holgura excesiva generan chasquidos notables al acelerar o desacelerar. Levantá el autoelevador y verificá manualmente si hay movimiento excesivo en las juntas de transmisión.

Soportes de motor flojos: Los soportes de motor deteriorados permiten movimientos excesivos que producen golpes metálicos al cambiar de dirección. Inspeccioná visualmente los soportes en busca de caucho agrietado o pernos flojos.

Acción recomendada: Los chasquidos en componentes mecánicos indican holguras que se agravan con cada ciclo de trabajo. Aunque el autoelevador puede seguir operando, el desgaste acelera exponencialmente. Programá inspección y ajustes en las próximas dos semanas.

Ruidos combinados: Cuando varios sistemas fallan simultáneamente

En algunos casos, podés escuchar múltiples tipos de ruidos al mismo tiempo. Esto generalmente ocurre cuando un problema principal no se atendió oportunamente y comenzó a afectar otros sistemas. Por ejemplo, aceite hidráulico contaminado puede dañar simultáneamente bomba, válvulas y cilindros, generando zumbidos, golpeteos y siseos.

Protocolo de diagnóstico cuando hay múltiples ruidos

  1. Registrá cada ruido: Anotá qué tipo de sonido, cuándo ocurre (al arrancar, bajo carga, al frenar) y su intensidad.
  2. Identificá el ruido dominante: Uno de los sonidos será más fuerte o constante. Comenzá el diagnóstico por ese sistema.
  3. Verificá fluidos: Niveles bajos de aceite hidráulico, de transmisión o refrigerante pueden causar múltiples problemas simultáneamente.
  4. Revisá el mantenimiento previo: Si se realizó service recientemente, algún componente pudo quedar mal ajustado o sin apretar correctamente.

Cuándo llamar al técnico: Señales de alerta crítica

Algunos ruidos requieren detener el autoelevador inmediatamente y solicitar asistencia técnica:

  • Ruido metálico fuerte y repentino: Indica rotura inminente o ya ocurrida de un componente importante.
  • Cambios drásticos en el ruido operativo normal: Si un autoelevador silencioso de repente se vuelve ruidoso, algo falló.
  • Ruidos acompañados de vibraciones intensas: Señal de desbalanceo severo o componente suelto.
  • Pérdida de funcionalidad junto con ruido: Si el ruido coincide con pérdida de fuerza, problemas de dirección o frenos ineficaces, es una emergencia.
  • Olor a quemado junto con ruido: Indica sobrecalentamiento severo o cortocircuito eléctrico.

Prevención: El mejor remedio contra los ruidos extraños

La mayoría de los ruidos en autoelevadores no aparecen súbitamente. Son el resultado de mantenimiento inadecuado o postergado. Para evitar problemas:

Cumplí religiosamente los intervalos de mantenimiento: Cambios de aceite, filtros y lubricación según las horas de operación recomendadas, no según el calendario.

Capacitá a tus operadores: Operadores entrenados operan el equipo de manera más suave, reduciendo el desgaste y pueden detectar anomalías tempranamente.

Llevá un registro de ruidos: Documentá cualquier sonido inusual, aunque parezca menor. Patrones de ruidos recurrentes ayudan al técnico en el diagnóstico.

Atendé los ruidos pequeños antes que se vuelvan grandes: Un chirrido hoy puede convertirse en una reparación mayor mañana.

Escuchá a tu autoelevador

Los ruidos extraños son el lenguaje con el que tu autoelevador te comunica sus necesidades. Aprender a interpretarlos te permite tomar decisiones informadas sobre cuándo programar mantenimiento, cuándo reducir la carga de trabajo y cuándo es necesaria una intervención técnica urgente.

Un autoelevador bien mantenido opera de manera consistente y predecible. Cualquier cambio en su comportamiento sonoro merece investigación. El costo de ignorar estos avisos siempre supera ampliamente el costo de una revisión preventiva.

En Movilift contamos con técnicos especializados en diagnóstico y reparación de autoelevadores Heli. Si tu equipo está generando ruidos que no lográs identificar o si necesitás una segunda opinión sobre un diagnóstico, contactanos

La revisión oportuna puede ahorrarte miles de dólares en reparaciones y días de inactividad no planificada.